viernes, 6 de marzo de 2009

Patatas a la almeja

Yo creo que las patatas con sabores raros es lo que más triunfa en la cocina de la madre de Peneke. Por cierto, que mucha gente me anda diciendo que es Paneque... nooo, el mío se llama Peneke, que os habéis equivocao de artista. El mío me lleva más marcha!

El caso es que el otro día probamos Flapy y yo a pachas un paquete de nombre insuperable:

Patatas con sabor a almeja enmantequillá

Al lío, que hace frío:

Datos del problema: vale 135 Yenes, es de la marca de los sinflequillo, y se ve almejamiento con mantequilla por estribor

Se nos revela que la mascota es una patata macho que le han puesto una banda cual mister tubérculo, y que tiene sombrero y guantes

Imagínate que coges un paquete rufles, le echas el caldo de cocer las almejas y luego las dejas secar. Pues a eso sabe. ¡Si señor, un sabor conseguido! (de la mantequilla ni rastro)

El notario Flapy da fé de que lo que digo es tan cierto como que no ve en estéreo un tuerto.







Uji

Este bien podría haber sido perfectamente el pueblo de Uji Geller y que todos se líen ahí a doblar cucharas con la perola, pero coincide que no. Y ademas era Uri, no Uji.

Resulta que aqui me dijo el tio Flapy que tenia que ir, porque molaba, y no le falto razón, no, si es que Fla es mucho Fla aunque no sea de Bilbao.

Tanto Uji como Flapy están situados entre Nara y Kyoto, aunque Uji tiene un peazo de río que lo cruza por el medio con su agua y todo, lo que hace que sea más bonito que un ocho dibujado en papel milimetrao con portaminas.






Yo conté cuatro puentes, pero el que más me gustó fue el rojo, aunque estaban unos maeses puenteros arreglando un cacho:




Una de las cosas de las que están más orgullosos los ujienenseros de Uji es de que en su ciudad transcurren los capitulos finales de "La novela de Genji", la que se puede decir que es la primera novela que se escribió en el mundo, más viejuna que el Quijote y el de Petete juntos. Así que hay referencias a la copla por todo el lugar. Que digo yo, ¿cómo se inventa uno el escribir una novela?, igual se sienta uno en un banco y dice: voy a escribir aquí en esto blanco que llamaré papel las trolas que le cuento a la vecina que se cree todas y se ríe, a ver qué pasa... Lo llamaré "luna llena". ¡Ah no! que eso está ya pillao, vale, pues lo llamaré "novela" porque está oscuro y me he quedao sin velas.



El segundo motivo por el que uno de Uji puede mirar por encima del hombro a uno de Osaka ahí con rentintín es porque tienen el templo que sale en las monedas de 10 yenes y que, por cierto, es más antiguo que los pasadores de pelo de Mercedes Milá. Antiguo, pero bonito, como las bicis de cross con manguitos de tiras de velcro en el manillar:





Sigamos: si mi pueblo es famoso por tener una fábrica papelera que cuando vas llegando la vas oliendo, Uji también es famoso por su té verde que es de los más caros y de mejor calidad de Japón. La cosa es que saliendo del templo de los 10 tariles, empieza uno a oler a tostado, pero un olor delicioso que no llega a ser de comida y que recuerda un poco a café. Pero tampoco es café, es como cuando se te requema el arroz, pero al principio cuando huele bien, no la humera.

Hasta que ves las máquinas que están tostando té:



Este té se llama Hojicha, que me he aficionado ultimamente y que sabe tostadete pero muy muy rico, a mi me recuerda a los pepes de churruca esos gordos. Ojo, que antes de grabar con la cámara le compre un saco a la dueña, y otro de té verde del caro que ya que me fuí hasta allí, es lo menos que podía hacer.

Y como el té es famoso, no podían faltar restaurantes con productos de todo tipo basados en tamaña planta verdácea con hojas:







El caso es que luego le pasé por los morros a la profesora del té que había ido ahí, y le dió mucha envidia, así que sí que tiene que ser famoso el sitio, ñañaña.

Por supuesto, le llevé un poco de té del caro para hacerle la pelota a ver si así me deja no estar todo el rato sentado sobre las rodillas, que se me duerme aquello a la de ná que empezamos la clase.

Resumiendo: que si estáis por los Kyotos/Naras/Osakas, que os gastéis aquí una mañana porque es un pueblo muy bonito, los templos molan y el paseo por la calle de lo del té es para verlo.

Ah! y el tío Flapy también lo acronicó aquí y contó mejor lo del templo de las monedas de 10 pepinos (Ale, sin ofender) aquí








jueves, 5 de marzo de 2009

Fotógrafos veteranos en Uji

El día que fuí a Uji, que esto os lo cuento en menos que canta un pichón, me encontré un montón de señores mayores con unas pedazo de camarotas que ya quisiera para sí el National Geographic.

¡¡Estaban por todos los lados y sacando fotacos prácticamente a todo!!

Yo les saqué a ellos:













Y es que la veteranía es un grado, y si le sumas tubarros como esos, ya nos ponemos en muchos grados, ya... Digo yo que con semejantes bichos le sacarán hasta las mitocondrias a la gente! Y artritis no se si tendrán, pero cargar con esos mostrencos tiene que tener su aquel...



¡A ver quien nos para!


¡¡EUP!!




Nacho y Adela in the world

Hace tiempo que Nacho me envió estas dos fotos de Adela con la Kotoba, y entre que sí entre que no, voy yo y no la publico hasta un mes después.

¡Con la ilusión que nos hace que nos mandéis fotos!

Así que desde aquí les pido perdón, y encantadísimo os enseño las fotos que, además, se han sacado aquí al lado. Fijaos que guapa sale Adela con la Kotoba, y en qué pedazo de sitios:

En Kamakura, con el Buda que hicieron en Bilbao

En Shibuya donde nunca nunca hay casi gente



¡¡5 ikupuntos para vosotros!!

¡¡ Arigatós a los dos !!


Estáis fichaos!





La mejor foto de febrero

Pinchando en la imagen se ve en grande

Fui a un sitio del que ni siquiera había oido hablar. Escondí el mapa con la ruta a los templos en algún bolsillo, y me senté en un banco a que el sol me secara la soledad.

Y descubrí que aunque llegué sólo, no lo estuve en ningún momento porque me acompañaban preciosos detalles de humanidad.

Era sólo que no me había dado cuenta que no estaba solo.



Flapy, gracias por la recomendación del sitio y por el objetivo. ¡Y por todo lo demás!



Vamos sumando muchos meses ya...





miércoles, 4 de marzo de 2009

Shinkansen

Esto viene a ser el tren pato ese que te cruza Japón de lao a lao en un estornudo, un pestañeo, un telediario, un flis y un flas. Vamos, que el conductor puede decir eso de "Yo conduzco a toda ostia" con más derecho que el Sr. Lobo

Yo cogí uno para ir a La Comarca a ver al tío Flapy, y fijo que tardé menos que Frodo con esas patas ahí todas llenas de pelos, que no son patas, son pezuñeras ya. Que no se puede ir por la vida deshilachando felpudos con esas uñacas!!

Bueno, señores, pasemos sin más dilación, pues, al tren pato:

Digo yo que los mosquitos igual pasan a otra dimensión del pedazo estampamiento ahí contra el trenaco. Voy volandoooo, que feliz soooyyy ¡POM! a tomar por cleta mosquito trompetero

A mi se me parece a un avión con sus bandejas y todo en los asientos. Ojo a los pomillos esos pa que te sea más facil levantarte asiéndote (y agarrándote también).

Espérate, que aquí hay un mecanismo palanquil cuyo funcionamiento es menester averiguar

Anda, yo aprieto y ahí sale un pincho para fuera... hum hum....

¡¡Toma ya!! ¡¡Lo resolví en menos de un cuarto de hora!!
Lo llamaré el ikuperchero apalancador verticalizado de la pared

Yepa, ¿eso que es lo que es? una lucecilla ahí, y un cartel con chirimbolos....

¡Parabán! ¡un enchufe! perfecto para poner el portátil y ver series. Estuve viendo Galáctica que fue como si estuviese en la nave, pero con cylons japoneses o algo... Gaeta! calienta ramen que hay contacto Osaka!










martes, 3 de marzo de 2009

La L de los novatos

Aparte de que el diseño es como más chulo que la que tenemos nosotros, me parece útil que lo pongan también por delante:









lunes, 2 de marzo de 2009

Ikunejitas

No se si sabéis que me he ido con Flapy a la comarca, que es donde el gambitero de él lleva viviendo un puñao. Esto está entre Nara, Kyoto y Osaka, así que nos hemos ido de gira por estas tres ciudades a parte de otros sitios chulos chulos.

El caso es que ahora, aprovechando que se ha ido al laboratorio, os vengo a contar la que me ha liado hace unas horas, que no sé ni como le miro a la cara.

Después de una gran visita por Nara, donde está el buda más grande de todo Japón, me he quedado ávido de cultura y le he insistido a David para que me lleve a otro lugar coherente con mi interés.

Me ha llevado a Osaka, y después de dar un paseo en el que me he empapado del gracejo natural del lugar, le he seguido a un ascensor, hemos subido y cuando se han abierto las puertas, he podido comprobar lo que entiende por cultura aquí el rey gambitero.

Allí no había ciervos ni budas ni templos ni ná, lo que nos hemos encontrado son a unas gachís vestidas de conejitas que te servían de beber mientras te daban conversación. Vamos, resulta que por esa zona de Osaka hay una serie de bares que son temáticos donde lo más sexo-erótico-festivo que hay es que las camareras están vestidas de algo y ya está. En este caso eran conejitas, pero también había otros de colegialas, sirvientas... en fin, a ver quién me niega que esto no es cultural!!!