martes, 18 de septiembre de 2007

Omikoshi

Al final os lo voy a contar!!! A ver si no lloro mucho acordándome!!!!

Vamos por orden, no vaya a ser que nos liemos... Si! ya sé! hace un mes más o menos, Michiko me contó que estaban buscando gente en su barrio para llevar el Omikoshi, que es un altar japonés que se saca del templo y se lleva de procesión por ahí por la calle. Como pasa con casi todo en la religión de aquí, esto no es como los costaleros de Sevilla que las pasan canutas, sino que es una juerga.

Total, que Michiko les preguntó a los organizadores si no importaba que fuesen un par de gaijines y como contestaron que no, pues nos preguntó al americano y a mi. Jack Bauer andaba enfrascao en la siguiente temporada de 24, así que el tío no pudo venir (eso lo sabía yo desde hacía un mes), pero yo no dudé ni media vez y dije que por supuesto que iba. Anda que me iba a perder yo una oportunidad así!

La verdad es que no tenía ni idea de casi nada, sólo sabía que el sábado había quedado a eso de las doce en una estación, que tenía que llevar un pantalón corto y que aquello prometía. Llegué, y Michiko me dió el happi del templo, que es un kimono que se utiliza en este tipo de fiestas. Vamos, que la cosa destilaba tradición japonesa y yo ya estaba más emocionado que Arguiñano en una exposición de Fagor!!!

Los happi vienen de la época Edo, cuando las casas del antiguo Tokyo eran de madera y eran muy frecuentes los incendios. Por aquellos tiempos, los bomberos eran muy famosos y valorados, y en cada barriada tenían su kimono con su escudo característico. Y de ahí viene la vestimenta... ay que emoción!

Estos son tabis, el calzado típico. Tanto me emocioné que me compré exactamente los mismos al día siguiente en Asakusa

Total, que la madre de Michiko me compró un pañuelo para ponerme en la cabeza, y cerca del templo me dejaron unos tabis (el calzado característico), y aparecí con estas pintas:


Ahí véis que gañanazo. Sólo me falta la mirada de sospechar, y japonés 100%!

Al principio me moría de verguenza, pero todo el mundo me trató genial a pesar de ser (o quizás por) ser el único extranjero. La gente me sacaba fotos, todo el mundo me preguntaba de donde era, y me animaban... ay que me estoy emocionando otra vez!!!! buff que duro es esto!!

Venga, sigamos en orden, que íbamos bien!. Así que vestido del japonés más tradicional y provocando miradas de sorpresa y móviles sacando fotos a partes iguales, fuimos hasta el templo. Allí los monjes rezaban para hacer que los dioses entrasen dentro de los altares, y después se abrió una botella de sake por cada uno de ellos. Ahí ya veía yo que iba a acabar más contento de lo que ya estaba.

El altar, u Omikoshi, que no os podéis hacer a la idea de lo que pesaba!

Estas dos chicas llevaban los farolillos e iban marcando el paso por delante.

Aquí ya preparado para levantarlo por primera vez.... vaya pose de zambo!


Tras dar tres veces tres palmadas, más una más, levantamos el altar y empezamos el recorrido. Por el camino todo era algarabía, una mujer gritaba "venga! y vosotros os llamáis hombres???" (lo entendí, que ilusión), otro marcaba el ritmo, y el resto gritábamos "soya!!!" cada dos segundos a la vez que balanceábamos el altar.

A ver si descubrís qué cabezón es el mío! si si, en efecto, el del medio de la foto!!

Y cada cuarto de hora, más o menos, parábamos, dejábamos el omikoshi apoyado en dos caballetes, y las amatxus de la zona nos sacaban cerveza, sake y comida a partes iguales. Yo, que era la atracción del lugar, recibía todas las atenciones del mundo y la verdad es que de tan contento que estaba, ni se cuanto sake llegué a beber en el vaso que todo el mundo se preocupaba en que estuviese lleno (y yo lo contrario).

Aquí zampándome un tofu a la vinagreta que estaba buenísimo!!!!

La parada y fonda se repitió como unas tres o cuatro veces, hasta que de repente me ví en el punto de partida casi sin darme cuenta. Pero antes de llegar, el responsable de mi omikoshi me cogió de la mano y me puso en la parte de delante para que Michiko pudiese sacarme fotos. Fue increible como se portó todo el mundo conmigo...

Ya estoy delante! menudo trepa! La cara de sufrimiento es de verdad, ostias como pesaba!

Vislumbrando los vasos de sake de la siguiente parada... corre corre!

Viendo esta foto me doy cuenta que estábamos un montón de ellos!!! jaja, que juerga!

Los de delante eran los organizadores, que se encargaban de frenar el asunto para que no acabásemos en dos minutos

Sinceramente creo que pocos extranjeros tienen la oportunidad de hacer algo tan tradicional y tan típicamente japonés como portar un omikoshi, y aunque no creo que me lea ninguno de ellos, desde aquí quiero expresar mi más sincero agradecimiento a todos los que hicieron posible que me sintiese como me sentí ese día: a los responsables del templo de Hasune, a todos mis "compañeros" de procesión, a las amatxus que tanto me cuidaron, y especialmente a Michiko por acordarse siempre de mi.


¡Gracias de todo corazón!







20 Ikucomentarios by la patilla
Beti dijo...

Impresionante relato. Gracias por compartir el pedazo de experiencia con todos nosotros. Para contar a tus nietos!
Creo que con esto, vas a perdonar a algun que otro patán que te llamo gaijin en su día, seguro!

Anónimo dijo...

Me parece muy curioso que un "Gaijin" haya participado en esto.

Creo que dentro de poco mutarán tus ojos y veremos que realmente eres uno de ellos...

Anónimo dijo...

PD: Me alegro mucho por ti. (aunque el Fuji sigue sin existir... pero eso es otra historia)

Anónimo dijo...

Bufff, pensaba q te habia ocurrido algo malo... y sin embargo te has puesto hasta arriba de comida y de bebercio, desde luego... en fin, te perdono el mal rato por lo mucho q me he reido al verte en la segunda foto, jajajaja!!! y la verdad es q me ha gustado mucho tu nueva aventura. Besitos!!!!

Nagore dijo...

Me alegro mogollón que hayas realizado esta pedazo de azaña y que además de eso, ellos te dejaran compartir esa experiencia tan emocionante para ellos y para tí.
Me alegro mogollón. Aunque no hayas subido al Fuji... Quien sabe igual como dice Lupin aparecen esos ojos rasgados en tí y dejan de mirarte raro...
Un besazo CHATOOOOOOO!!!!!!!!1

Anónimo dijo...

Estás muy guapo!!
Pero por qué tenemos que cambiarte tus ojos para que te parezcas a nosotros?

MeriScubi dijo...

Pues yo lo sabia pero como tambien sabia que te hacia ilusion contarlo tu no dije nada para no estropearlo :)

La verdad es que me he emocionado hasta yo al leerlo... y si si, suscribo lo que dice nora, estas muy guapo con el kimono..... ;)

Toscano dijo...

Gracias gracias!!!

Bea, Meriscubi, gracias por no estropear la sorpresa!!

Lupin, que si existe que yo lo he visto ya un par de veces.

Saruli, perdón por el mal rato!

Nagore, la verdad es que fue increible.

Nora, gracias! ya ves, tenemos obsesión por el tema de los ojos. No lo tomes a mal, es lo que más nos llama la atención a nosotros y por eso estamos siempre con lo mismo. Pero no es en plan mal, eh?. Gracias por visitarnos!

Anónimo dijo...

Ostias tio tu si que aprovechas el tiempo. Hay algo que te falte por hacer en japonP????

Anónimo dijo...

por cierto, me tienes enganchado al blog, no lo dejes!

Arrrrmarinero dijo...

OLE OLE Y OLE!!!, CAGUENSOSS!!!

Muy guapo con el happi y connuna cara de haberlo pasao de puta madre. Por experiencias como esta que cuentas merece la pena estar a 11.000 km de casa, no??

Pues un abrazo y otsukaresama desu!!!!

Anónimo dijo...

Joe, que emocionante ha tenido que ser... de verdad, cuando lo leia transmitias emocion... y se me ponian los pelos como escarpias... que bonita experiencia. Pero como decia Sara, que susto me diste... parecia una picadura... jejeje

A si que has participado en su "Semana Santa" que chachi, que emocionante y que amables al compartir con un extrangero sus tradiciones... me ha emocionao la parte esa de que justo antes de llegar el primero te cogio de la mano y te puso delante para que te sacaran fotos, casi lloro, jejejej...

Esperemos q el resto de experiencias que te sucedan sean de ese pelo, pero sin moratones, eh???
Esto lo recordaras para toda la vida... ufff, la que nos espera cuando vuelvas aqui, vas a ser peor que el abuelo cebolleta contando sus batallas!!!! (es broma, y sabes que me encanta escuchar tus batallitas)

un besazo y cuidate

Anónimo dijo...

PQ TIENEN DOS DEDOS LOS CALCETINES?

Anónimo dijo...

Bueno, impresionante!!!! estoy pensando como lo voy a contar en la familia para que no me pongan cara de póker.

Si es que cada vez estás mas integrao, al final, los que te vamos a parecer más raros seremos los de aquí.

Toscano dijo...

Arrr tiene huevos que no nos conozcamos todavía!

Josepepe (vaya redundancia), anda que no me faltan cosas por hacer!

Winnie, pues si te digo que me emocioné escribiéndolo y tuve que parar porque estaba llorando como un gilipichis que soy...

Saruli, ni idea!!! pero es cómodo!, por un lado va el dedo gordo y en el otro el resto... Nora, quizás tu sabes porque?

Tosca 2, yo lo explicaría como "salir de procesión, pero borracho y gritando"...

¿Ya habéis visto la nueva sección? ¿La de los ikunos?

Telle dijo...

Impresionante!!

Nunca dejas de sorprendernos Oskar!!

Anónimo dijo...

jejeje,muy wapo el tosca-reportaje, sobre todo esos calcetines, eres un crack!!

Por cierto, me he ido de la serie.

Anónimo dijo...

PUES TIENES UN DEDO GORDO MUY GORDO, NO?

Anónimo dijo...

Como me ha molado leer lo que has escrito y verte en las fotos jajaja ^^

No sabes como te envidio *^^*

Me alegro campeon! Ah, dale saludos a Akira de mi parte eh!! ^^

Venga, txao y a seguir asi!

Anónimo dijo...

Hola!
hoy he descubierto tu blog y he estado mirando y és muy interesante.
Yo este verano estuve en Japón durante 3 meses con mi novia, y también tuve la suerte de poder participar en un matsuri llevando el omikoshi. Pero al ser de un barrio bastante pequeñito y no ser mucha gente no es tan grande como el que tu has llevado y lo podemos llevar entre 10 o 11.
Me sucedió igual que a ti, todo el mundo estuvo muy atento conmigo y me preguntaron muchas cosas y me invitaron a comer y beber.
http://www.flickr.com/photos/8474762@N05/sets/72157601715511405/




¡Ay madre, que de letras!
¡Tengo miedo!



Buuuuuuuuuurp!