sábado, 3 de mayo de 2008

La casita de madera

Tengo dos maneras distintas de llegar a la oficina.

Si el tiempo es bueno y he dormido bien, cojo la bici y me preparo para pedalear durante algo más de 20 minutos subiendo y bajando cuestas por la autovía de tres carriles mientras esquivo los coches de la caravana que se suele formar por las mañanas. A veces, y sin que ellos lo sepan, compito con los motoristas, y a veces hasta gano a alguno. Cuento con los semáforos como aliados.

En cambio, si el ánimo no me acompaña, o llueve, entonces no me queda más remedio que andar durante diez minutos hasta la estación, y pasar otros tantos dentro del tren. Es más triste, más rutinario, más normal aunque aprovecho para leer o estudiar kanjis.

En ambos casos, siempre acabo torciendo la esquina que conduce a mi destino. Es un camino estrecho, aunque la carretera es de doble sentido. A mi espalda quedan las vías de la línea Yamanote con sus largos trenes repletos de vidas distintas que, como los mismos vagones, vienen y van sin descanso.

Mi oficina queda a la izquierda, pero justo donde la carretera se desvía a la derecha, hay una casa de madera que sobrevive al paso de los años. Se podría decir lo mismo de su dueña, una señora de edad indeterminada más allá de los 70 que vive ajena a los rascacielos que crecen a su alrededor protegida, quizás, por el pequeño jardín que delimita su propiedad del mundo exterior.

Pocas veces la he visto, casi nunca asoma, aunque no es extraño ver ropa tendida y escuchar enka a todo volumen. Me la puedo imaginar sentada en algo parecido a una cómoda, o quizás directamente en el suelo de tatami, tarareando la canción con una taza de té caldeando las palmas de sus manos. Es su hogar, su refugio y que esté en el medio de Tokyo da exactamente igual. Es como si la vida, allá afuera, se moviese al triple de velocidad.

Así que cuando el ordenador de la oficina decide no hacerme caso, cuando las cosas se tuercen, salgo a la calle y me quedo mirando a la casita de madera e inevitablemente mi vista se desvía a los rascacielos de enfrente aunque vuelve de nuevo al marrón de las paredes, al verde de los jardines, al increíble remanso de paz en medio del caos.

Y sonrío. Y creo entender que quizás la felicidad consiste en disfrutar de una canción con un té... que puede que la suma de todas las canciones con tés, de todos esos momentos, sea lo que en realidad hace que todo merezca la pena. Que igual el secreto es darle valor a lo que nos importa y conseguir ser ajenos a todo lo demás.

Sean rascacielos, oficinas, coches... o problemas absurdos que nos cieguen.






11 Ikucomentarios by la patilla
Toscano dijo...

Mientras esperáis la segunda parte del viaje, esto se cruzó ayer en mi camino, y lo tuve que escribir...

Alan dijo...

Sublime!!!

Me sorprende mucho el contraste entre lo tradicional y lo moderno, es justo lo que describe esta imagen.
Ya me imagino a la señora que vive ahí, disfrutando de la vida y recordando los viejos tiempos, qué bonita postal nos has regalado.

Saludos ^^

Anónimo dijo...

Ni hao (hoy toca el palo del chino xd) Ohhh es verdad q hay mucho contraste en las ciudades japonesas :XXX y sobre vivir asi como la mujer mayor esa, está muy bien, yo creo q podría vivir así si tuviera mi ordenador y mis videojeugos y mis comics xD, lo lograríA!!! xDDDD pero en verdad preferiría q la casita estuviera en un pueblecito a poca distancia de la ciudad :X, porq las ciudades me cansan y me marean >_<, tantos edificios por todas partes... coñazo xd. Antes de leer el final de tu post xD, pensé en hacer un monólogo sobre la ausencia de tu segunda parte de kioto, sin embargo, tras leer tu comentario, te perdono xDDD (en el monólogo iba a incluir a la señora de los paraguas xDDDDD), así q otra vez será. Volvamos a lo realmetne importante, el oh grandísimo maraveloussss Tomoya Nagase, el link del video es el siguiente:

http://www.youtube.com/watch?v=WHKM2ckLYB4&NR=1

El tiempo en los que aparece Nagase-san son 0:35 (en verdad tarda un poquito en salir pero quiero entender q hablan ahi xD, nagase lleva una camiseta de mangas corta azul con gorra verde) hasta el 1:30 y luego vuelve a salir entre 4:33 y 5:29, (ahi entiende hasta moi cuando le avisan nagase-san nagase-san shoto no se que xD) YA TTA!!! XD


No sé si será difícil para ti o no de entender, hay cosas q te lo puedes imaginar, como en la primera broma, q se ve q le dicen q se metan en la habitación de uno y abran sin permiso o cosa así. Si logras entender en general el video y si realmente es divertido xD explayate ¬¬¬¬¬.

Arigatooooooooooooooo gozaimasu //(^_^)\\ nitya!

Prognatis dijo...

Quizás una de las cosas que más me gustó de Tokyo es la eterna fusión entre lo tradicional y lo futurista.

A pesar de que es una de las megalópolis más avanzadas del mundo puedes encontrate pequeñas gotas de tradición como esta.

Muy bonita la historia.

j08433 dijo...

Casualidad, error? El hecho es que está ahí y que contrasta, sobresale, destaca de lo que tiene a su alrededor y que para ti no ha pasado desapercibido. De hecho creo que a los que nos gusta un país como Japón, en cierto modo, es precisamente por esto.
Al mismo tiempo es importante saber apreciar lo simple (que no sencillo) y tener la suficiente sensibilidad como para dejarte influenciar y disfrutarlo, sin necesidad de aquello meramente superficial.
Gracias por hacernos partícipes de tus vivencias!

P.d.: es curioso como cambia el número de comentarios dependiendo de la temática del post…

Bea dijo...

Seguro que he pasado por ahí delante más de una vez. Y no había caido en la cuenta.
Siempre tienes ese toque especial, no cambies nunca!

Tonio dijo...

joer macho me estan entrando unas ganas de viajar al pais del sol naciente que no veas... cada entrada que haces me imagino el escenario, el mundo... además me llama mucho el hecho de ser un pais superseguro, no¿?.

Lo malo que es caro, hay hoteles decentes y baratos.Así para mochileros, ya sabes algo limpio pero sin lujos.

...

silverchaos2k dijo...

que entrada más bonita ^^ para una persona como yo que considera su casa como un santuario donde pase lo que pase siempre tiene adonde volver, que sabe que por muy mal que vayan las cosas allí encontrará paz y que lo peor que puede pasarle es que lo profanen entiendo muy bien la tranquilidad y el sosiego que desprenden este tipo de hogares ^^

Toscano dijo...

Alan, muchas gracias!. Es una señora que va a su ritmo, vive su vida: hace la colada, escucha música, cocina... y de mientras a su alrededor, el mundo se vuelve loco.

Nitya, Pues no te voy a engañar, he visto el video y no entiendo de la misa a la media... eso sí, tiene su gracia!

Prognatis, yo cuando cuento que una vez que te sales un poco de Shibuya/Shinjuku, Tokyo es como un pueblo grande con sus casas de madera, sus calles estrechas... no me creen!

j08433, sobresale, y a mi le llamó la atención desde el primer día que lo vi. Ahora justo la señora ha instado paneles solares, lo que le da un aspecto más peculiar si cabe!. En cuanto al número de comentarios, si lo he notado si. Es curioso, hay posts que creo que la gente va a comentar muchísimo y nada, y luego hay otros que es totalmente lo contrario. Esto es como el anuncio ese que dice que "el público hace lo que le da la gana", pues eso.
En cualquier caso, bienvenidos todos!

Bea, claro que la habrás visto, y fijo que te has fijado, porque a mi me suena de cuando tu trabajabas aquí. Sólo que no te acordarás... gracias por tus palabras (y por todo lo demás).

Tonio, a ver si luego vas a venir y no te va a gustar esto!!, jejeje. Efectivamente, es el país más seguro del mundo. Yo salgo a correr y no cierro la puerta de casa, imagínate. Eso sí, vivo en un barrio muy tranquilo y alejado del centro.

Silverchaos2k, gracias! es cierto que como en casa de uno, no se está en ningún lado. A mi me hace un poco entender eso mismo, que los problemas del día a día la mayoría de las veces poco tienen que ver conmigo, y que no tiene sentido que me agobie por ellos si no están en mi mano. Así que miro a la casa, y es como si volviese a la mía. Y lo demás, queda fuera.

Gracias chatines! Ya he vuelto!

Jose_ dijo...

Eso, jústamente cosas como esas es lo que hace que Japón me encante :)

Toscano dijo...

Jose, no es raro ver casitas de madera en algunas esquinas...




¡Ay madre, que de letras!
¡Tengo miedo!



Buuuuuuuuuurp!