jueves, 19 de febrero de 2009

El incidente

Hay que ver cómo somos, los líos que nos hacemos en la cabeza nosotros sólos... resulta que lo pasé mal durante dos clases de Karate seguidas con el mismo profesor y desde ese mismo momento mi mente ya tomó la decisión de no volver más. Y cuanto más pensaba en ello, más terrible parecía lo que en realidad pasó. Hasta que me planté y me obligué a luchar conmigo mismo para desentrañar las razones por las que le había cogido tanto miedo a la situación, y si de verdad era para tanto.

Así que dándole cancha a la sensatez añadiéndole mucho coraje, me presenté allí el viernes pasado dispuesto a lidiar con lo que se me pusiese por delante. Porque uno tiene que hacer lo que tiene que hacer, y además a veces coincide que se encuentran las ganas.

Pero el tan temido profesor no vino, y me sorprendió ver que lejos de sentir alivio, lo que en realidad estaba era decepcionado por tener que esperar una semana más para plantarme delante de un miedo que sigue estando ahí, y que necesito que desaparezca antes de que siga creciendo.

Y resulta que cuando menos lo esperaba, este lunes, pasó algo que superó holgadamente a lo que fuera que fuese que pasó con el profesor de los viernes.

Este primer día de la semana no tiene mucho éxito, no solemos estar más de 5 o 6 alumnos mientras que el resto de días la cifra se multiplica por dos o tres. Ignoro la razón... ¿quizás los lunes hay trabajo atrasado que sacar adelante en la oficina?. Este lunes por no venir, no vino ni el profesor, así que uno de mis compañeros de clase tomó el relevo y al final de una clase bastante dura, nos mandó hacer combate entre nosotros. Al segundo o tercero, a mi me tocó con otro señor mayor y estuvimos peleando un rato hasta que le di una patada en el estómago. No fue fuerte, pero le entró de lleno y el hombre se quedó boqueando. Yo le pedí perdón y el profesor me echó la bronca porque no supe tener control, quizás no le faltaba razón.

Y a partir de ese momento, pasó lo que nunca pensé que pasaría: mi compañero empezó a insultarme, a hablarme en un japonés muy rudo gritándome que no estábamos en un campeonato del mundo, que qué me había creido. Me llamó cosas que suenan entre tonto y gilipollas ("aho", "baka") como veinte veces seguidas, que a quién se le ocurría pegar así, que no sabía controlar mis patadas... que yo que sé. El profesor, lejos de cortarle, aunque es cierto que también estaba sorprendido, le daba la razón y seguía leyéndome la cartilla.

Yo callaba, pedía perdón cuando había oportunidad y miraba al suelo, menuda bronca me gane.

La clase acabó, saludamos y yo me fuí directo al vestuario. Lo que quería era irme de allí lo más rápido posible porque mi paciencia estaba llegando a un límite. Pero todavía fue peor: dentro del vestuario siguió con su retahila de insultos combinados con quejidos sobre sus costillas que daba la impresión de que se las había roto en veinte cachos.

Su tono era despectivo a más no poder, tanto que parecía que me iba a escupir de un momento a otro. Aunque el momento cumbre fue cuando metió "gaijin" entre medio de alguna frase, con lo que ya lo acabó de bordar.

Él se cambió y se fue antes que yo y el resto de compañeros me miraban en silencio intentando adivinar mi reacción, que no fue otra que despedirme y marcharme con la cara muy seria, aguantándome las ganas de gritar cuatro verdades.

Estaba montándome en la bici cuando una compañera vino donde mi y me dijo que no me preocupase, yo le di las gracias y para tratar de animarme se le ocurrió darme dos plátanos de los cuatro que llevaba en la bolsa.

Al llegar a casa, recibí tres mensajes, todos diciéndome que no me preocupase lo más mínimo. Dos de dos compañeros, y el tercero del profesor.

Cené dos plátanos.

Y no dormí nada en toda la noche.

Por más vueltas que le doy, lo que ocurrió no fue más que que le di una patada a un compañero que no fue para nada fuerte aunque quizás debería haberla controlado un poco más. Y al darme cuenta que le había hecho daño, le pedí perdón con toda sinceridad porque nada más lejos de mi intención que hacer algo así a propósito.

Lo que él vió fue que un chico jóven, no tengo claro si le importó que fuese extranjero o no, le perdió el respeto a las canas con su recién estrenado cinturón negro y se atrevió a darle una patada de la que ni se dió cuenta hasta que le alcanzó. Y si eso le dolió físicamente, más le dolió en el ego ese que se ha labrado durante tantos años de desgastar el cinturón, y eso le hizo olvidarse de aquella frase del dojo kun que dice que "hay que respetar a los demás y seguir las normas de etiqueta" y se creció insultándome como no lo habían hecho nunca hasta aquél día.

Si hubiese sido otro tiempo y, sobretodo, otro lugar, habríamos acabado muy mal.

Ayer, enfrentando la situación, no fuese a ser que se convirtiese en otro miedo más, volví y la clase la dio Hirokazu Kanazawa, y sin él saberlo, me disipó de golpe toda duda que pudiese tener sobre si soy uno más allí desde hace dos años.

Por mi, ya pueden juntarse todos los que quieran y ponerse a sumar sus egos, porque no podrán con el mío. Sea viernes, lunes o fiestas de guardar.

Eso si, que luego no me vengan con historias, porque hay cosas que no se pueden olvidar.

Y si, también es por principios.









28 Ikucomentarios by la patilla
Elessar dijo...

No le diste una patada en el estómago, más bien a su orgullo, y es ahí donde se tiene que demostrar el temple y la elegancia adquirida con los años de práctica.

Es más, debería ser él quién te pida disculpas la próxima vez, pues tu actitud fue intachable.

Un saludo!

matri dijo...

Un fallo lo puede tener cualquiera, a veces cuesta mucho controlar ... yo creo que se pasó el hombre.

A mi que soy una enana, pues muchas veces a los niños se les escapa un golpe un poco más fuerte, pero vaya que yo se lo digo y punto no hay que ponerse en ese plan de insultar ...

Seguro que a él tb le pasa a veces ...

Diego dijo...

Tal como lo cuentas está muy claro que fue simplemente un accidente y que le diste sin querer. La reacción del hombre por desgracia es la que tienen muchas personas en situaciones como esta, que creen que quizá lo has hecho a propósito. Quizá tuvo un mal día en el trabajo o realmente es así, pero se tendría que haber controlado si te disculpaste.
Tus compañeros supongo que en ese momento no sabrían como reaccionar y por eso no dijeron nada.

Lo mejor es no preocuparse por la gente que tenga este tipo de comportamientos.

Saludos!

quicoto dijo...

Si lo he entendido bien.. quien te insultaba era quien había tomado el relevo a tu sensei habitual, no?

Pero le diste la patada a otro ? al "mayor" ?

Sea como sea, ese comportamiento es inaceptable, perder totalmente el respeto a alguien ya sea mayor o menor grado, da lo mismo. Supongo que se aprovechó que no estaba el sensei, no?

Tienes que darte cuenta de lo que te dijo tu compañera y de los mensajes, no hiciste nada malo, cosas que pasan.

ánimo, saludos Tosca !!!

Toscano dijo...

Quicoto>>> no no, el que me insultaba era mi compañero, vamos, con el que estuve peleando. El otro hizo de profesor todo el rato, él no peleó.

Por cierto, el que hizo de profesor me cae muy muy bien a pesar de que es bastante estricto, pero sin perder la educación.

Eso de que me falten al respeto no lo llevo nada bien... yo y nadie, supongo.

SOKAKU dijo...

Siesque eres un broncas tio!!!XP
Jejejeje que no!!
Curiosamente me pasó casi lo mismo, en el examen de 3 dan. Me examinaba con dos compañeros y me eligieron para hacer randori con una chica que era la que se examinaba y en un mae geri instintivo la caze en la boca del estomago y la verdad es que la endiñe pero bien porque la pobre dobló. Lo bueno es que la pedí perdón un montón de veces y ella desde el primer momento se portó genial quitandole gravedad al asunto y además como es una tía durisima consiguió levantarse y continuar quedando feten ante el yoseki.
En fin historias del abuelo. La próxima si te vuelve a pasar despues del tercer perdón dejale clarito que ha sido un error y que te has disculpado bastante.
TONTOS CON SUS TONTAS HAY EN TOS LOS LAOS!!!
Un saludete y con doss..... ossssssss!!!
X)

T.M. dijo...

"Hay en el orgullo una paradoja: hace ridículos a algunos hombres, pero impide que otros lleguen a serlo."

Un ikubeso.

Nuria dijo...

Creo que el "compañero" (entre comillas porque demostró no serlo realmente) esperaba una reacción tuya distinta ante sus insultos. Piénsalo de esta forma, que se quedó con las ganas y tú quedaste como un señor, mientras él ha quedado como un maléducado, no sólo delante de un extranjero, sino delante de sus compatriotas.
Otra cosa a comentar es que los demás compañeros esperaran a darte su apoyo cuando el tipo se despachó a gusto contigo. Sé que se intenta evitar conflictos, pero no sé...
Mucho ánimo, guapo !!
Besos !!

almu dijo...

Me imagino las ganas que te habrán quedado de haberle pegado un buen puñetazo en mitad de la cara, pero como eres un gran señor, le humillaste mucho más sin entrar en su asqueroso juego. Desde luego el que ha quedado como un gilipollas ha sido él. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Mucho ánimo!!!!!!!!!!!

Dat dijo...

Que no te haga sentir mal alguien que no tiene educación..
Le has demostrado tú a él mucho más respeto del que se merece.. Ahí deriva la diferencia entre tenerla o no. Ánimmo txabalote!!

Sergio dijo...

Lo que más me jode de estas situaciones es lo que escuecen a toro pasado, es decir cuando ya ha pasado todo y en frío te preguntas si podrías haber actuado mejor o hecho otra cosa... Si te sierve de algo creo que hiciste bien aguantando (aunque lo del vestuario para mí merecía contestación), pero mejor pasarse de paciente que de sangre caliente y luego tener que arrepentirte de algo...
Eso sí como en otra clase te vuelva a soltar algo es para partirle la cabeza jajajajaja
Salud!

Jorge dijo...

que lio con este abuelete, yo creo que el abuelete lo que queria era instigarte a que tu lo insultaras entonces el así podria quedar como el pobre anciano victima del extranjero violento, pero como tu actuaste como un caballero, el ha quedado peor como un abuelete del siglo pasado, con 0 educacion.

Para la proxima dale un Knock Out.

elmimmo dijo...

A mí me vas a perdonar que haga como si no he leído nada, porque si partimos de la premisa que esto va de que a uno, que se apunta a artes marciales, le ha caído una hostia y se monta la revolución… pos que quieres que te diga: el mundo al revés.

Que en ikebana también equilibra uno el espíritu oiga.

fvalenciano dijo...

Los accidentes pasan y el tuyo fue no darle en la boca y hacerlo en el estómago.

Otra cosa que no entiendo es ¿para qué la gente se apunta a practicar artes marciales o deportes de contacto? No quiero decir que tengáis que estar todo el día a puñetazos, pero cosas como estás tendrían que ser el pan de cada día, o por lo menos de cada semana.

Si un karateka no puede aguantar una patada en el estómago y no me refiero al impacto si no a reaccionar de esta manera... indiferentemente de la edad que tenga... que se apunte a otro deporte... tenis, golf, natación,.. que no digo que sean para mariquitas, o menos machos, pero el "camino" es otro.

Un abrazo!

Pau dijo...

Vaya historia señor Óskar. Yo la verdad es que nunca me he visto en una situación así, pero tiene toda la pinta de que el tipo esperaba ganarte fácil. No te respetó como rival, ni como compañero.

No sé, tú tienes más experiencia en esto. Quizás te haya pasado algo parecido otras veces, yo no sé como hubiera reaccionado. Tú hiciste lo correcto.

txema dijo...

bah que tio, para que se meten a las artes marciales si no van a aguantar los trancazos, si no que se vaya a checar el feng shui o algo por el estilo jajaja

SOKAKU dijo...

Estoy a cien por cien con Fvalenciano. Ante todo se hace una arte marcial y estas cosas pasan. Si no soporta moratones,accidentes como el tuyo o que creo que le dolió más que un kyu de menor grado le "cazara", es que mejor deberia hacer aerobic o ballet. A mi mas de una vez algún cinturón más bajo de a dado algún repaso y no pasa nada, es más hay que coscarse como te ha dado el repaso para que no vuelve a repetirse y ná más!!!
Ánimo!!! tron !!!

el Dr. Alban dijo...

Se doblega al cuerpo para tener la mente fuerte. Cualquiera puede entrenar solo, pero no todos son capaces de tener un equilibrio mental para poder aguantar este tipo de situaciones.

Felicidades: estás comenzando a controlar a tu mente.

Nagore dijo...

Bueno tante todo tranquilidad, tu mente que esté bien tranquila, porque ante todo no has echo nada malo. Solo estabais haciendo un ejercicio... La verdad es que el ego del abuelete, yo creo que si heriste la verdad... seguro que le sentó como una patada en el culo.
Tu fuiste totalmente correcto pidiendole perdón... así que no te preocupes.
La verdad es que como he leido algún comentario es que es peor despues de haber echo algo, lo mal que te sientes despues. Si no entiendes porque esa reacción, etc... Pero bueno tu tranquilo y afrontar las cosas es lo mejor que puedes hacer y haces, así que no tengas miedo ni nada por el estilo...
Un besito guapooo... haber si así te sientes mejor...

lorco dijo...

A ostias con él!!

Perdón, no, quería decir, que A ostias con él!!. Joder que no que lo que yo quiero decir es A ostias con él!!

Creo que tengo un trol en el Ctrl+C
A ostias con él!!
A ostias con él!!
A ostias con él!!
A ostias con él!!

Pos si, definitivamente si.

Eduardo dijo...

Tendrias que haberle comentado (de forma muy educada, por supuesto, los españolitos somos mu educados) lo que significan ajo y vaca en tu idioma natal

el Juanjo dijo...

Parece que tienes tendencia a encontrarte con gente, digamos "especial". Así recientemente has tenido a los boludos del tren, el abuelete borracho y ahora el karateka susceptible. ¡Vaya racha!

Chema dijo...

Aupa Toscano, te recuerdo el incidente con el chico de 15 años, estoy seguro que es uno de los que te gusta encontrar en la clase y de ver como aprende y se hace mas grande.

Pues lo dicho, estoy convencido que todo fue por un calenton, que el proximo dia todo sera relajado y que te daran las disculpas que te mereces, ya que en un combate aunque sea con tu mejor amigo, no hay patadas flojas ni controladas, solo hay combate, aunque tu al menos te disculpaste.

Gracias!!!

PD: cuentanos como termina la historia, toy seguro que tendra un final feliz ;)

Kanyin dijo...

Gente, gente, gente, que mal cuando necesitan sacar su estress con quien menos piensan, mal la vida da vueltas y mañana te lo encuentras de frente, "el Miedo no anda en burro" dicen por aqui, Toscano pues has hecho bien, Protocolo y educacion ante todo, dejale pasar unos dias y veras como se ponen las cosas mejor, miralo como lo que es, una situacion que fue y que ya paso, el Tio no es Nadie Tu eres Señor Toscano.

Tienes un objetivo en mente y aun no lo alcanzas mientras continues saltando pruebas como estas que no hacen mas que forjarte un mejor y mas digno carácter veras que todo sale bien.

Suerte!.

zordor dijo...

Enhorabuena tio! le tenías que haber soltao dos yoyas :P Nah es broma genial tio, bien hecho :)

Toscano dijo...

Estoy un poco deseando volver a coincidir con él para ver su reacción, yo tengo dos teorías:

1- se da cuenta de que fué un ñú y o se disculpa, o me viene en plan majo ahí dándome conversación
2- sigue en su papel de víctima y trata de sacarme más disculpas y de quejarse más

Y mi reacción está más que decidida:
1- paso de él
2- paso de él

Porque hay cosas que no se pueden olvidar. Esto es así, para mí esta persona es como si ya no existe.

JV dijo...

Buf!! Se me enciende la sangre solo de leerlo.... yo lo tendría claro, le diría algo así como: Si estuviéramos en mi tierra ibas a saber lo que es una patada verdad, no la caricia que te he hecho...
Que pasa, que es ahora cuando se da cuenta que es un arte marcial de puro contacto físico o que? Si es que panolis hay en todos los sitios...

Oye, muy curioso que te regalara plátanos tu compañera, no? que por cierto fue la más valiente de todos...

Arturo dijo...

Como dice mi sensei cuando se entrena kumite ha de hacerse de forma que sea lo más real posible dentro de lo irreal que es, es decir, que debemos ejecutar las técnicas con potencia, pero a su vez con el máximo control ya que se trata de un compañero y no de una pelea real. Si no se entrena fuente entonces estamos haciendo karatito en lugar de karate do y en ese caso vale más que nos dediquemos a otra cosa. No olvidemos que aunque el karate tiene una faceta deportiva ante todo es un arte marcial. Es por todo esto que de vez en cuando alguien recibe algún golpe un poco más fuerte de lo normal. A todos nos ha pasado más de una vez, tanto dar como recibir (he tenido fisuras en las costillas, pero esto es karate y nadie tiene la culpa de estas cosas). Lo normal es pedir perdón y, al menos en todas las ocasiones en las que me ha pasado a mi, él que ha recibido el golpe le quita importancia al asunto y asume que simplemente ha sido un accidente y que estas cosas pasan. Como mucho, le puedes pedir al compañero que controle un poco más o que no vaya tan fuerte, pero siempre de forma tranquila y sobre todo educada, y el compañero, sin ninguna duda, tratará de controlar un poco más y de no ir tan fuerte porque lo último que quiere es lesionarte.

Lo que es inadmisible es que un señor de una cierta edad y que además es cinturón negro y que además ese cinturón está desgastado por los años, falte a uno de los principios del Dojo Kun que es aquel que obliga a respetar a los demás. Eso que ha hecho ese señor no es admisible bajo ninguna circunstancia y además lo ha hecho tanto en el tatami (podríamos pensar que es un calentón) como posteriormente en el vestuario (eso tiene más delito porque ya debería haber reflexionado y sin embargo sigue en sus trece). Ese señor, que debería ser un ejemplo para los alumnos más jovenes, no se ha comportado como un verdadero karateka, tú en cambio si lo has hecho.




¡Ay madre, que de letras!
¡Tengo miedo!



Buuuuuuuuuurp!