lunes, 22 de octubre de 2007

Extraño

Levantarse del futón se me está haciendo cada vez más dificil, y no sólo porque esté casi a la altura del suelo. En el mundo exterior hace frío, pero no debajo del refugio que he formado con el edredón nórdico y las dos mantas.

Aún así no queda más remedio, así que me levanto y al abrir las cortinas, veo que hace un día increíblemente soleado. Uno de los dos está fuera de lugar: o el frío o el sol... supongo que tendré que ir acostumbrándome.

Es sábado, y estoy invitado a visitar a una persona que es importante para alguien que es importante para mi. Voy a un hospital, pero aún así me encuentro bien, quizás por que se que estoy haciendo algo que merece la pena. Para mi significa devolver un poco de todo lo que he recibido y lo volvería a hacer encantado.

Camino de la estación, Sabina me vuelve a contar por el ipod que le sobran los motivos, y de nuevo esta sensación de que algo no está donde debe. ¿Sabina mientras paso por delante del Tokyo Mitsubishi Bank?

Dentro del metro no hay demasiada gente, es fin de semana y se nota. Encuentro sitio fácilmente, y, como habitualmente, miro a la gente que hay a mi alrededor. Trato de adivinar lo que piensan, el tipo de vida que tendrán, la ropa que visten... Y en estas estoy cuando se sienta un chico alto, de ojos azules y más de metro ochenta, con piernas de esas que sentado son todo rodillas. Y a mi lado se sienta su mujer o su novia, o simplemente la chica que va con él. Es extranjero y destaca, supongo que como yo aunque no me de cuenta, y está sentado enfrente de mi porque no había dos sitios consecutivos.

Le habla a la chica que está a mi lado en inglés, el tono es alto porque está en el lado opuesto y un poco en diagonal. Ella no le oye muy bien, así que él grita, tanto, que le oigo a pesar del ipod. Decido apagarlo y prestar atención a la escena, que promete. Le dice en un perfecto y claro inglés que la mayoría de los japoneses están dormidos, y ella se ríe de manera sobreactuada.

Entonces me mira, como buscando complicidad a su comentario, yo aparento seguir a lo mío, yo y mi música y nadie más, y mucho menos tu, carapán. Ella le replica algo que no entiendo y entonces la escena se repite, pero al revés, le toca a él reirse gruñendo.

Me fijo que el chico tiene las piernas cruzadas, y que la zapatilla de la pierna de arriba, queda por encima de la chica de su lado izquierdo. Ella aparenta que no le importa, pero de vez en cuando la descubro levantando la vista de su libro y mirando el zapato de su compañero de viaje con incomodidad.

Y va él y saca una cámara de fotos, y decide que qué mejor momento a inmortalizar que su novia, o lo que sea que les una a parte de la estupidez, rodeada de japoneses en medio del metro. Y le saca fotos, no una, sino media docena con sus correspondientes flashes que impactan directamente en mi cara y en la de cinco japoneses más, por lo menos. Ella sobreactua, que se le da bien, y pone poses, hasta que le pega lo que yo creo que es un codazo a su compañera de la izquierda. Le pide perdón, no por ser tonta del culo, sino porque le ha pegado un golpe y eso ya entra dentro de su limitada ética. La señora, que lleva aguantando tonterías por más de diez minutos, le hace una reverencia, le dice que no importa y sigue callada. Y sigue a su lado. Con infinita paciencia.

Entonces se levantan y se bajan del tren. La señora y yo nos miramos con complicidad, creo notar un esbozo de sonrisa con sabor a resignación y seguimos nuestro viaje.
Su parada está antes que la mía, así que se levanta, pero antes de irse, me dice "adios" en perfecto castellano con una pequeña reverencia.

Me miro la ropa, la mochila, la bolsa de papel. El ipod sigue apagado. Todavía estoy intentando entender cómo lo supo...




15 Ikucomentarios by la patilla
Bea dijo...

Será que Sabina sonaba en tu ipod más alto de lo que tu creias?
O ... esa cosilla que a tí te hace saber si alguien es japones o chino... lo tienen ellos a la inversa? Quién sabe,...

Es sorprendete ver como hay gaijines tan irrespetuosos. Que rabia.

Kos dijo...

Estoy con Bea, eso que a ti te hace diferenciar a un chino, de un japones, les hará a ellos diferenciar a un español. Aunque tampoco me hubiera extrañado que reconociese a Sabina. El MAESTRO lo es en el mundo entero.

Telle dijo...

Yo creo que fue suerte... ella se lanzó con un idioma y acertó.
:-)

Saruli dijo...

Quizas tus rasgos latinos...
Lo que está claro es que son muy educados. Seguramente entedia ingles y supo en todo momento lo que hablaba la pareja y ante incivilización de los Piesgrandes y su chica quiso tener un toque de educacion contigo por no haber seguido la corriente tontina de los otros dos...

Xessy dijo...

A mi me paso algo parecido en un puesto de dulces cerca de la estación de Shibuya.
Le indicaba a la dependiente en ingles que queria uno de vainilla para llevar y como no se enteraba va y me suelta: Uno para llevar verdad? Le digo: anda si hablas español! pero como tenia el puesto lleno de gente no pudimos hablar mas.
Me quede con las ganas de preguntarle mas.
Como supo que hablaba español?

Toscano dijo...

Yo también creo que tiene algo que ver con la música, aunque cuando estoy sentado intento no tenerla muy alta para no dar el cante.
Pero no me acuerdo de que la señora estuviese ahí sentada antes de que llegasen los figuras estos.... y si estaba, era dos sitios más para allá por lo menos.

Si, tiene que ser eso: la música.

nora dijo...

Me emocionan tus entradas de tu vida cotidiana ;)
Y...gracias por el comentario de mi "polémica entrada". Parece que eres el único que entiende el castellano :P
Un abrazo.

Saruli dijo...

vaya, pues yo creo q le recordaste a chayanne... :P

Lupin III dijo...

Poco a poco empiezas a ser nuestro Díaz Reverte...

Como dice Nora, me gustan los post que hablan de tu vida cotidiana... y no veas con que emoción lo estaba leyendo... como si se tratase de "El código digital", y al final he exclamado (te lo juro) "ahí va la ostia"...!!

Jon dijo...

Me ha gustado mucho tu relato Oskar-san ^^

Venga, ondo segi y abrigate!!

Lore dijo...

Yo creo que bea tiene razon. Esa cosita que te deja distinguir entre koreanos, japonenes y chinos; los dejara a ellos diferenciarnos a los habla hispana.
Fuere lo que fuere, esas son las cositas que hacen que tu estadia, sea cada dia mas agradable.
Portate bien,
Lore

Anónimo dijo...

Pues a mi me parece de pelicula: una señora en la que no te fijas, de repente la ves, se despide en castellano y se baja del metro y desaparece...vigila a ver si te la vuelves a encontrar en circunstancias tan misteriosas como esta...Nuria

Winnie dijo...

Lo de que cada dia te cuesta mas levantarte del futon, no me extraña, tan abajo y con la edad que estamos alcanzando... jejejeje, me cuesta levantarme ami de la cama, a ti que estas en el suelo... es broma.

Mira lo que has contado tú, me paso hace 13 años en la india. EStaba yo en silencio y se me acerco un niño nepali y se me puso a hablar en italiano, le dije "NO" solo eso y me dijo "español, barcelona" le volvi a decir "NO" y me dijo "BILBAO" me quede asombrada y ya me puse a hablar con el en castellano. Me canto el himno del atletic...

Y hace dos años en Tunez un moro nada mas verme se me puso a hablar en euskera.... Y puedo prometer y prometo que no llevaba nada que indicase nada... Sera ese perfil vasco que me caracteriza, jejeje.

No se como pero hay gente que tiene un don para esas cosas, sobre todo en sitios que viven del turismo (no es el caso de esta mujercita).

Pues nada, sigue contandonos estas historias de misterio que ni el mismo iker jimenez cuenta tan bien y a disfrutar y a abrigarse mejor.

PD: Y un tiron de orejas para mi por no escribir en tanto tiempo...!!!!

Saruli dijo...

Winnie, nosotras no nos levantariamos del futon, rodariamos como croketillas hasta conseguir ponernos de rodillas, jajajaja"!!!!!!!!!!!!!!!
Tia, q pasa con eso q tenemos pendiente joer???

Nagore dijo...

Jajjaa yo no he leido nada de lo q ha puesto el resto. Xo me parece curioso... no se te ocurría cantar o algo mientras oías a tu Sabina querido no??? jajajaja...
Anda q... pero que guay, q fuera japonesa y te dirigiera la palabra, aunque solo fuera un adios... jajaja... jo tío, q cosas te pasan jajaja...




¡Ay madre, que de letras!
¡Tengo miedo!



Buuuuuuuuuurp!