viernes, 5 de junio de 2009

Templo Hasedera de Kamakura

En mi oficina las cosas han cambiado mucho desde que yo llegué. Para empezar yo ya no trabajo para ellos, aunque es una historia un poco complicada que tampoco sé si quiero contar aquí. Pero por ahora si diré que al principio había muy buen ambiente con muchas ganas de hacer cosas juntos. Por aquel entonces y de forma espontánea, nos sentábamos todos juntos en la mesa de reuniones a comer y a contarnos las historias.


Las conversaciones eran curiosas, desde tópicos sobre cada uno de nosotros y nuestros países de origen hasta vaciladas imitándonos hablando inglés unos a otros. Aunque la mayoría de las veces la cosa se centraba en que los extranjeros preguntábamos a los compañeros japoneses sobre cómo decir tal o cual cosa en japonés, o qué sitios visitar.

Yo hice muy buenas migas con ellos, lo cierto es que no me cuesta mucho llevarme bien con la gente y también es verdad que las alternativas no eran muy alentadoras: el franchute que es más raro que el ombligo de un canguro, y el americano que a parte de querer ser el centro de atención del mundo mundial y parte de Bilbao, es más tonto que un puñao tierra.


Toshiki, el de sistemas, resulta que vivía en Kamakura donde yo había estado muchas veces. Hablando sobre el lugar, que no tiene absolutamente nada que ver con Tokyo, me recomendó una serie de rutas por el monte que yo me encargué de ir haciendo durante los dos o tres fines de semana siguientes. Cuando aquello no solía llevar ninguna cámara de fotos conmigo, pero recuerdo ver muchas ardillas, templos pequeñitos en medio del bosque, y Yokohama desde las alturas.



Toshiki, como Akira y otros tantos, dejaron la empresa y aunque sigo llevándome bien con ellos, es totalmente natural que la relación se haya enfriado y que haga mucho que no quedemos. Pero yo el sábado volví a quedar con él en su territorio, y pasamos mucho tiempo hablando de nuestras cosas, incluyendo la visita que me hizo en Bilbao.

Lo curioso fue que casi no nos movimos del templo Hasedera, al que yo le dije que quería ir porque las últimas veces llegaba tarde y me lo tenían cerrado. Y allí sentados mirando al mar desde las alturas, dos ex-compañeros de trabajo arreglaron uno a uno todos los problemas que había en su ex-empresa y, de paso, nos dimos cuenta de cómo, en tan solo medio año, nuestras vidas habían cambiado tanto.


Toshiki tenía el pelo más corto y le ví más moreno. El templo, sin embargo, seguía tal y como lo recordaba de mi visita 8 años atrás: unos jardines preciosos y mil y un detalles aquí y allá.








Aunque se me olvidó completamente que era aquí donde estaban todas esas pequeñas estatuas de Buda cuyo propósito me encogió el alma: todas y cada una de ellas tienen como misión proteger el alma de un niño no nacido o fallecido antes que sus padres.







Y tampoco me acordaba que era aquí donde había una cueva con Budas tallados en la piedra y que tenías que recorrer una parte agachado porque el techo era muy bajo.



De lo que si me aseguraré de acordarme será de visitar a Toshiki para recordar épocas que fueron mejores y volverme a sorprender de que ya tengo "viejos tiempos" en Japón.





13 Ikucomentarios by la patilla
Anónimo dijo...

Mizuko jizou (水子地蔵)...
Es el nombre de esas pequeñas estatuas, esas pequeñas almas que tuvieron que irse antes que sus padres.
Esas estatuas las ví en otro blog, las fotos son del mismo lugar pero son diferentes. Son fotos, pero los sentimientos que pone cada persona al sacarlas, ya sea un paisaje, gente o pequeñas estatuas, hacen que se vean diferente.
Todos podemos sacar fotos de cualquier lugar, y si son las mismas fotos, sin lugar a dudas, tú ganarás el primer premio porque tus fotos tienen sentimiento. Gracias.

nora

Javier I. Sampedro dijo...

Un lugar muy chulo que te ha traido muchos recuerdos de tiempos pasados, pero que seguro intentarás mantener vivo en tu memoria. No dejes de visitarlo y mantener el contacto con las buenas amistades, eso es lo mejor de todo a pesar que por una cosa u otra en la empresa se distanciaran.

SOKAKU dijo...

Menudas Fotacas chato!!
Como me molaría verlo in person. Respecto al anterior post que me lo perdí ayer. Personalmente me hace mucha ilusión cuando me contestas a un comentario(tanto en el ikuparluñeando como aquí ) y precisamente me hace ilu porque se que tienes el tiempaco contado. Así que si no puedes contestar o no contestas es lo más normal del mundo majo, jajajajaja y creo que todo el mundo lo entiendo.
Un saludete y gracias por el currete que soportas para tener un post diario .
Un abrazo chato!!!:)

Pau dijo...

Nosotros estuvimos el último día de nuestro viaje en Hasedera y la verdad es que fue de los templos de Kamakura que más me gustó e impresionó.

El tema de las estatuas de los niños nos dio un poco de yuyu, supongo que te imaginas el motivo. De momento todo bien.

Es flipante lo grande que es y las cosas tan distintas que tiene. Edificios bonicos, la cueva del yuyu, la excursión montaña arriba y sus vistas... muy recomendable sí señor.

Se nota que has estado jugando con las fotos, te han quedado muy bonicas... del to.

Un abrazo y buen finde!!!

el Juanjo dijo...

Vayaaaa!!! La entrada de hoy ha sido realmente ilustrativa. Estuve en ese lugar hace unos 4 años, pero olvidé el nombre y las fotos se quedaron en España, por lo que no tenía forma humana de saber dónde era. Creo que volveré pronto.

Diego dijo...

A mi me llevo un hombre que conocí por Kamakura bajando en la estación de Kitakamakura y haciendo un poco de senderismo a través de la montaña y fue precioso, además que era muy diferente de la Kamakura que había visto hasta ahora llena de turistas. Vimos varios templos entre ellos el Zeniarai.

Saludos!!

El Capitán dijo...

También pude ir a Hazedera, y la verdad es que como a todos me encantó. Recuerdo muy bien una caja dentro de un templecito lleno de juguetes que a alguna gente al principio le hacía gracia, pero cuando se lo explicas...

La cueva esa también es genial... para un enano xD

Nacho dijo...

Muy chulas las fotos. Aunque a mi casi lo que más me gusta de Kamakura es la tienda de armas raras que hay justo enfrente de la salida del templo del Daibutsu....jejeje....

Roberto Arróniz dijo...

Muy bonito el sitio, los jardines, las estatuas, las fotografías y el texto!

Espero pasar algún día por ahí (cuando se acabe la crisis :P)!

Mario MS dijo...

La fotos son espectaculares y el texto es muy emotivo. A ver si cuando vaya para Japón me llevas a ese templo macho, tiene que ser una gozada estar allí relajado viendo el paisaje.

El Santy dijo...

La verdad es que cuando pasas tantos años en el extranjero te empiezas a dar cuenta de que tal o cual cosa que pasó un par de meses antes de tu partida al nuevo país, quedó atrás hace un porrón de años, es entonces donde te preguntas hacia donde me dirijo!!!, pero sobre todo, a donde pertenezco, allá o acá

T.M. dijo...

Como disfruto con estas visitas.

Un ikubeso.

burymagnets dijo...

jo, apenas una semana que estuvimos ahí... qué recuerdos y qué morriña... En un templo de Tokyo (no recuerdo el nombre, muy cerca de la Tokyo Tower) tb hay un montón de Jizos (aunque no tantos) y algunos con ropita de verdad de bebé... yuyu del bueno




¡Ay madre, que de letras!
¡Tengo miedo!



Buuuuuuuuuurp!