martes, 6 de marzo de 2007

Vamos avanzando!

Pues más rápido que despacio, sigo progresando en la vida Tokyota. Ahora resulta que voy a pasar mi segunda noche en mi piso, estoy escribiendo desde mi portátil nuevo y ya hasta me he hecho yo solito la cena... Pero vamos por partes, para que no se me pase contaros nada de nadaaaa.

Ah, ya se por donde iba!. Vale, llegué a la oficina después de un par de transbordos con mis maletones. Allí conocí en persona a mis compañeros y mi actual jefe, con los que he intercambiado mails y llamadas de skype. Más adelante os contaré de que va todo esto profesionalmente hablando, pero por ahora que sepáis que estoy currelando con japoneses, americanos, franceses e irlandeses. Lo más gracioso de todo es que la señora de administración, Michiko, estuvo viviendo en México 10 años, así que me habla todo el rato en mexicano. Os podéis imaginar a una señora japonesa bajita, delgadita, diciendo "no hay madre, guey" ????.

Así que gracias a Michiko y a mi jefe, me he hospedado en un Weekly Mansion en Gotanda, que está a unos diez minutos de la oficina. Es un hotel, pero con la peculiaridad de que no hay servicio de habitaciones. Vamos, que alquilas una habitación y vives ahí hasta que te marchas. Tiene una pequeña nevera, un fogón de un sólo fuego, un fregadero chiquitín chiquitín...

Ahí he estado metido durante seis noches:

La cama. A la derecha una tele y un secador

Nada más entrar. No había donde dejar la chamarra, así que al suelo!

Ni la Preysler tiene este baño!!

El pedazo de cocina y fregadero

A pesar de lo que os pueda parecer, no se estaba nada mal. Aunque yo, mientras no haya bichos, y no haga frío, puedo dormir en cualquier lado. Para que os hagáis una idea de precios, tres noches salen por 19.200 Yenes, unas 21.000 pelas. Tened en cuenta que es más barato que un hotel.

Y mientras yo estaba ahí incubado a las noches, Michiko me buscaba un piso donde poder deshacer la maleta, con su armario a llenar con mis flamantes nikis de Ikusuki. Y ahí estoy ahora mismo, pero esto os lo contaré un poco más adelante.

Por ahora, os dejo unas fotos de ésta, mi primera semanita:

Barrio de Shibuya y los rascacielos con teles

Esta la anunciaban en un cine. Pajares y Esteso versión de aquí.(O no véis a Ozores a la derecha del todo?)

En una sala de juegos, una máquina de Taiko, o tambores japoneses. Y nosotros jugando al tetris!!!

Un taxi autóctono nativo. Las puertas se abren solas, lo juro, y los asientos tienen un bordado de puntilla.

También nos hemos hecho con un hanko, o sello japonés, con las letras de Ikusuki. A partir de ahora, nuestros pedidos se enviarán firmados a la japovasca!

Hasta luegoooo!


7 Ikucomentarios by la patilla
Anónimo dijo...

Hay que ver cómo flipa la gente con Japón. Hasta esa puta mierda de habitación te parecerá la hostia sólo por estar en Japón.

Seguro que si fueras a Francia o a Bélgica no harías este blog. Pero claro, como es Japón es la leche.

Toscano dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Toscano dijo...

Bueno, si tienes en cuenta que este blog lleva funcionando desde finales del año pasado, verás que su razón de ser no tiene mucho que ver con que yo ahora esté en Japón.
De hecho, surgió para dar a conocer Ikusuki como marca de camisetas y proyecto de turismo de japoneses a Euskadi, y ese sigue siendo su objetivo principal.

El hecho de que yo esté ahora aquí es totalmente circunstancial, y hemos aprovechado el blog para contar mi experiencia aquí, que creo que puede interesar a la gente que compra nuestras camisetas cuyo diseño tiene connotaciones niponas.

En Japón la inmensa mayoría de las casas son pequeñísimas, y es su estilo de vida. No he dicho en ningún momento que la habitación me parezca la hostia, sino que no estaba nada mal, y es cierto: un sitio muy limpio, muy cerca de la oficina y de la estación y sin nada de ruido.

Y supongo que si me fuese a vivir a Francia o a Bélgica, seguiría contándolo porque, a parte de para combatir la soledad, me sirve para llevar un diario que compartir con mis amigos y familiares.

De paso, todo el mundo puede entrar y dejar su comentario, aunque me flipa que si no te gusta el blog, te hayas tomado la molestia de entrar y escribir.

En fin, para gustos los colores.

Winnie dijo...

Si no te gusta es blog coges y no lo lees... anda que!!! hay gente para todo... o alguien te ha amenazado para leerlo??? Ahora que muy inteligente poner ANONIMO!!! dando la cara, di que si.

Bueno, temas a parte, que sepas toscano, q me estas dosificando demasiado la informacion, y tengo tantas cosas que preguntarte y tantas cosas que quiero q me cuentes...!!!!

Te escribi a tu correo personal y no se si te llego mi mensaje...

Bueno, chatin, que sigas disfrutando de tu aventura por los japones y sigue contandolo, que ami, como amiga tuya que soy me interesa MUCHIIIIIIIIIISIMOOOOOOO!!!

Un besazo, guapeton

Kos dijo...

Aupa Toscano, que sepas que no había leído los dos últimos posts antes, pero me ha encantado hacerlo, me ha gustado saber de tu llegada a tierras niponas y voy a tomar como costumbre leerlo todas las mañanas por si hay algo nuevo.

A Anónimo, le diré que efectivamente, yo no leería con el mismo entusiasmo si se hubiera ido a Francia o Bélgica, porque el choque de costumbres y la diferencia de culturas que hay con el mundo asiático hace mas interesante aún este blog

Telle dijo...

Si que va todo muy rapido allí...

Por cierto esta mañana, 7:30 hora de Zalla, he escuchado en la radio que un bailarín, Antonio Gades, a salvado a un japonesita. La ha cogido al vuelo, su piso se debía estar quemando creo. Hoy le dan una medalla al merito o algo parecido.

Y otra cosa, estos nuevos post que Oskar esta escribiendo hacen al blog mucho mas interesante aún.

chemalo dijo...

Soy uno de los que te animó a escribir el blog. No para flipar con Japon. "Sólo" para saber como es Japón visto con los ojos de un amigo.

Estoy ansioso por leer todo lo que pongas, esperando más ansiosamente como usan las TI las empresas en japón, y como las usan las personas (moviles, pdas....).

El que no quiera que no lo lea. Yo no voy a hacer como Kos que va a ir todas las mañanas a leerte (en vez de acabar las comunicaciones). Para eso uso el reader, del cual mañana le hablaré a kos cuando se lo recrimine.

Animo Oskar. Sigue.




¡Ay madre, que de letras!
¡Tengo miedo!



Buuuuuuuuuurp!